TABLEAU NUPCIAL.

No tiene por qué ser una pesadilla. Determinar la ubicación de los invitados en el banquete puede simplificarse yconvertirse en un aspecto organizativo más de la boda que no cause demasiados quebraderos de cabeza. Cierto es que suele ser uno de los momentos  más estresantes y de las pocas tareas que no pueden ponerse en manos de un wedding planner pero no es misión imposible.

Para salir airosos de esta prueba es importante partir de la mesa más sencilla que suele ser la presidencial. Las opciones son tres: una mesa en la que únicamente toman asiento los novios y que se coloca al centro para resultar visible; una mesa de honor alargada en la que se incluyen a los padres, testimonios y herman@s s y una sola mesa para todos . En este último caso, conviene tener en cuenta las exigencias protocolarias que establecen una colocación bien precisa de los principales protagonistas del evento.

En cuanto al resto de invitados interesa proceder teniendo en cuenta el espacio a disposición, el número de mesas con que se puede contar y el número de asistentes real. Los invitados no suelen confirmar su asistencia inmediatamente por lo que conviene esperar al último momento (unos 20 días antes de la boda) para tener una idea ajustada de cuántos comensales es necesario ubicar.

Una fórmula bastante útil es la de asignar a cada invitado una categoría: familiar de la novia, del novio, compañer@ de clase de la novia, del novio…etc de modo que cada mesa pueda estar compuesta por uno de estos grupos. Una idea que también suele ser muy apreciada es la de fijar una mesa de solter@s que, aunque no se conozcan entre sí, pueden encontrar puntos de conexión en común. Y, quién sabe, tal vez surja otra boda…

L@sniñ@s de más de cuatro años, pueden contar con una mesa dedicada únicamente a ellos y ubicada en las cercanías de la mesa de sus padres. Aquí entraría la posibilidad de contratar un profesional que pueda atenderles y, posteriormente, realizar actividades lúdicas con ellos. Una práctica solución que permitirá a los más pequeños disfrutar de la fiesta y liberar a los mayores de la preocupación de estar pendientes de sus retoños.

Conviene en cualquier caso recordar, que, en la medida de lo posible, hay que evitar hacer coincidir en la misma mesa a personas que mantengan hostilidades entre sí. Para ello, tal vez sea interesante recurrir al consejo de los padres que pueden estar más al tanto de dichas rivalidades y colaborar para que la  estructuración de los invitados sea impecable.

Estos pequeños trucos pueden ayudar a guiar los pasos en este temido proceso, pero una buena dosis de paciencia y de tiempo serán necesarios igualmente. No hay que caer en la desesperación ni en el pesimismo. Hay que recordar que, de todas formas, todos tendrán su sitio y, aunque pueda haber algún fallo, los invitados harán lo posible por superar cualquier malestar y por respetar vuestro gran día.

By Organza Novias.

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