EN VARIOS IDIOMAS.

Cada vez son más las bodas de parejas pertenecientes a culturas diversas ya que la conexión actual entre los países,la facilidad para viajar y la globalización han facilitado la ruptura de fronteras para el amor. Y esto, si bien tiene un toque muy exótico, implica una organización algo particular. Dos idiomas diferentes y dos culturas distintas deben converger, con éxito, en una celebración de lo más especial.

Uno de los puntos clave en estos casos es la consideración de ambas familias en todos los detalles organizativos. Así, las tarjetas de invitación deben estar confeccionadas en las dos lenguas maternas. Si se dispone de presupuesto se pueden dividir en dos grupos o, por el contrario, en un mismo diseño pueden incluirse los dos idiomas. También es posible incorporar el bilingüismo en el resto de papelería con detalles únicos y divertidos de cada una de las dos culturas: programas de boda, servilletas, carteles, señalamientos y demás elementos decorativos impresos.

La propia ceremonia puede, además, celebrarse de modo que todo el mundo se sienta partícipe del evento. Intercalar frases en uno y otro idioma, incluir música procedente de cada uno de los países y recitar los votos en ambas lenguas para que ningún invitado se sienta excluido son algunas ideas que lograrán implicar a los asistentes. De igual manera, el brindis que sucede en el banquete puede ser compartido en los dos idiomas. En esta línea, es recomendable contar con personal bilingüe durante todo el evento para que sea posible atender a los invitados correctamente y sin necesidad de requerir ningún traductor.

En cuanto al menú, es necesario prestar especial atención en la elección de los platos. Puede que lo tradicional en una cultura sea detestado en la otra o que existan limitaciones gastronómicas en cualquiera de ellas. Lo mismo sucede con el repertorio musical. Conviene estudiar el panorama melódico de las dos culturas y alternar piezas de un país y de otro así como clásicos internacionales para permitir  la participación de todos en el festejo.

En el curso de la celebración, también se puede recurrir a  la incorporación de juegos deportivos o actividades lúdicas que conozcan ambas culturas para  contribuir a romper el hielo y a unir, de forma lúdica, a los invitados. Pero igualmente, incluir costumbres nativas específicas de ambas partes puede resultar muy interesante para ayudar a conocer mejor la otra cultura y a ensalzar el valor de la diversidad.

En definitiva, puede que sea necesario hilar algo más fino en una boda bilingüe pero, sin duda, el resultado es una fiesta nupcial única, incomparable y colmada de matices. Una experiencia excepcional que no dejará a nadie indiferente.

By Organza Novias.

Imagen: Dreamstime.

 

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