ALGO VIEJO…

Entre las muchas tradiciones nupciales destaca una de las más conocidas: algo viejo,algo nuevo, algo azul..Un clásicoimprescindible que no siempre es fácil de incluir en el repertorio de boda a menos que se tengan las ideas muy claras. Las más indecisas, por tanto, deberán tener en cuenta una serie de claves para poder cumplir con los rituales de la buena suerte y de la fertilidad sin perecer en el proceso.

La simbología de estos elementos ceremoniosos es bastante clara. Algo viejo, para honrar las generaciones pasadas, lo antiguo, el ayer. Algo nuevo, para evocar la entrada a un futuro prometedor compartido con el esposo. Y algo prestado (generalmente por parte de otra fémina importante en la vida de la futura esposa) para traer fortuna a la pareja recién casada. Todos ellos detalles que pretenden brindar augurios de dicha y bienestar a los enamorados. Ciertamente no son reglamentos obligatorios pero, independientemente de lo supersticioso que se pueda ser, pueden convertirse en un modo divertido de unir simbólicamente pasado, presente y futuro.

A la hora de decidir, sin embargo, qué piezas representarán cada uno de estos apartados conviene mantener la mente abierta. No está escrito en ninguna parte que deban ser de reducido tamaño o de fácil incorporación en el atuendo nupcial. Hay que ponerse en modo creativo e irrumpir con alternativas respetuosas con la tradición pero de lo más originales. Hoy veremos algunas propuestas para el primer requisito…

Una singular forma de llevar algo viejo, a parte de lucir reliquias familiares como joyas o collares, consiste en utilizar un automóvil estilo vintage para el paseo de los novios al final de la ceremonia o en emplear una cámara de aspecto antiguo (pero digital) para la realización de las fotos. Si se desea sorprender emocionalmente a los invitados se puede recurrir a la personalización del vestido de novia de alguna de las mujeres importantes de la familia (madres o abuelas). Estilos nupciales de los 60, por ejemplo, en versión siglo XIX.  Y si tomar prestado todo el vestido resulta complicado, siempre se pueden utilizar algunos de sus detalles en el nuevo look nupcial: un lazo, un collar, un tipo de tejido…

Honrar lo antiguo, también puede significar honrar a quien ya no está. De hecho, muchas novias optan por añadir recordatorios  en su conjunto nupcial. Añaden al ramo medallones con las fotos de sus seres queridos; anudan, también al ramo, alguna de las prendas que sus fallecidos utilizaban en vida (corbatas, pañuelos…) o bordan un corazón púrpura en alguna zona visible del vestido. Todas ellas maneras de expresar un mismo y profundo sentimiento de amor, duelo y recuerdo.

Y otras opciones van más allá de la novia e implican elementos externos como el lugar de la ceremonia o las mascotas de la casa. Es decir, celebran la boda en el mismo emplazamiento que las generaciones anteriores o confeccionan collares para sus animales domésticos con prendas que pertenecían a sus antecesores. El límite es la imaginación. Porque la idea de algo viejo abarca mucho más que los accesorios de la futura esposa. Basta con extender el concepto a todo lo relacionado con la tradición y el ayer para abrir un abanico de nuevas posibilidades.

Fuentes: brides.com/leitv/matrimonio.it
Imagen: Pixabay.

 

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