TARTAS DE MODA.

Abordar el argumento de la tarta de boda no es nada sencillo dado que la oferta con la que nos encontramos es tan amplia como sorprendentemente variada. Para los que quieran abandonar los límites que marca la tradición y prefieran sumergirse en la aventura de las últimas tendencias, la moda apuesta por una serie de variantes  en particular…

Tarta multinivel:

Forma parte de la tipología  más extendida, sorprendente y decorativa que crea todo tipo de expectactivas entre los invitados. Oscila entre los 3 y 7 niveles y puede ser tanto de forma cuadrada, redonda o hexagonal. La base siempre es lo suficientemente amplia como para soportar el peso de tantas alturas y suele estar confeccionada principalmente con crema o nata. No pasa de moda.

Tarta inglesa:

Suele ser piramidal, estructurada por cubos o cilindros superpuestos que van de mayor a menor tamaño, apoyados sobre una base rígida y decorada con flores y lazos.  Su estilo renacentista resulta una alternativa muy romántica  y notablemente vistosa.

Tarta sombrero:

Su peculiaridad reside en el hecho de que puede llegar a apoyarse sobre una base de casi un metro y medio y carecer de estructura fija. Tiene forma de sombrero pero no  necesariamente del clásico. Puede ser un sombrero de paja, de bruja, de fiesta o hasta con forma de hamburguesa…Desde luego, según la elección, puede tener un toque de originalidad innegable…

Tarta tradicional:

Probablemente sea la menos sorprendente a nivel visual y también la más económica pero no tiene por qué ser una opción insulsa para nada. Lo más reciente consiste en apostar por formas no tan clásicas como las estrellas, flores, corazones o iniciales de los novios sino por otras mucho más personales como un beso, un mapa del lugar donde se han conocido los novios, el sello de su grupo de música favorito…en fin, la imaginación es el límite!

Tarta al desnudo:

En una gran cantidad de pastelerías se está imponiendo la moda de ofrecer una base sencilla,  sin el clásico revestimiento de nata, con dulces minimalistas y naturales como la fruta fresca. Se trata de un pastel donde los bizcochos quedan al descubierto logrando un efecto inacabado, sobrio, elegante y con un aire muy rústico. El  sabor del relleno dependerá del tipo de bizcocho elegido aunque la mayoría se inclina por el  chocolate, queso cremoso, nata, crema pastelera o dulce de leche.

Tarta individual:

Esta tradición tiene su origen en América y consiste en porciones que son una réplica de la tarta nupcial y que se sirven de forma individual a cada invitado. Sorprendente y cómoda elección.

Tarta estilo americano:

Se compone de varios niveles separados y de una base estrecha. Suele estar elaborada de pan de España y cubierta de pasta de almendras rígida y azucarada. Ya sea redonda o cuadrada, su aire retro  y elegante siempre causa un gran efecto.

Existen otras muchas posibilidades y es que la repostería nupcial puede dar mucho de sí. Hay quienes simplemente utilizan elementos decorativos fuera de lo común como frutos secos, flores, donuts  o incluso imágenes comestibles; otros que se alejan de las propuestas más habituales ofreciendo a los invitados pasteles de gominolas,  magdalenas o que simplemente se atreven con tartas de formas insólitas como videoconsolas, cuadros, paisajes…La originalidad no tiene límites. Lo importante, más allá de las tendencias, es que sea un elemento acorde con los propios gustos, la personalidad de los novios y el tono de la boda.

Fuentes: bodasfacilisimo/ tenutastroni.it/ellahoy
Imagen: Dreamstime.
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