CON CHUCHES.

Toda boda cuenta con un pequeño rincón repleto de dulces para que los invitados puedan dejarse llevar por su lado más goloso. Sin embargo, no siempre es fácil elegir la fórmula para presentarlo de manera original y en consonancia con el estilo de la celebración, la personalidad y gustos de los novios.

En los últimos tiempos está tomando fuerza una nueva tendencia que consiste en crear barra libre de chucherías para el deleite gastronómico de los invitados. Bien como una combinación cromáticamente rica y atractiva de golosinas de todos los tipos y colores o bien como una exposición monocolor para esa zona dedicada al niño interior que todos llevamos dentro….

Según el tema elegido para la celebración, se llevará a cabo la decoración de este atractivo ángulo. Al estilo tradicional y elegante, moderno y original, country chic, shabby, vintage, artesanal, bucólico, clásico….cualquiera que se elija será todo un éxito siempre que su presentación vaya de acuerdo con el resto de elementos y detalles nupciales.

Una alternativa elegante y sencilla, consiste en colocar las golosinas blancas o de colores sobre una mesa de madera desnuda o cubierta con un mantel en los mismos tonos de la temática de la boda. Conviene dejar suficiente espacio para añadir decoraciones florales o para incluir etiquetas con anécdotas de los dulces o con descripciones sobre su sabor o procedencia. Se pueden añadir bolsitas o conos de papel para que cada uno haga su propia combinación y pueda llevársela a casa, si lo desea.

También se puede cubrir esa misma mesa con vasos, jarras, latas y tarros repletos de todas las variedades de chucherías que se desee: piruletas, nubes, chupa chups, regalices, caramelos, chocolatinas…etc para llenar de color y diversión este rincón tan especial. O, ¿por qué no dedicar ese rincón al mundo del chocolate en todas sus versiones posibles? Se pueden organizar las tabletas por origen, intensidad, sabor….Desde los picantes, a los mentolados, los rellenos, los cubiertos, los de licor…Eso sin olvidar la posibilidad de recurrir a formatos de otros países y ofrecer un sabroso recorrido turístico por el planeta del cacao.

La verdad es que opciones hay muchas pero, independientemente de cómo se lleve a cabo, dedicar una parte de la fiesta al azucarado deleite de los asistentes, es todo un acierto. Provoca sorpresa, complicidad, hilaridad y suele gustar a pequeños y grandes…

¿Has pensado ya cómo vas a endulzar tu boda?

Imagen: Pixabay.

 

 

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