A TU MANERA.

Con los nervios a flor de piel y la cantidad de cosas por organizar, es muy común que se olvide pensar en cómo va a llegar la novia al lugar de la ceremonia. Y así, a las puertas del día de la boda, todavía queda la incógnita sobre uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, sin resolver. Así que, para evitar sufrir innecesariamente de ansiedad,  lo aconsejable es no dejar este apartado en manos de la improvisación.

Así como el resto de detalles (vestido, peinado, restaurante, ambientación, música…etc), la aparición en escena de la futura esposa también debe armonizar con el estilo de la celebración. Si la ambientación es más bien clásica, entrar subida en una moto no parece la elección más apropiada. De la misma manera que si todo destila puro romanticismo, hacerlo bailando tampoco encajaría demasiado. Es decir, es importante ser coherente con el espíritu general de la fiesta nupcial.

Dicho esto, se puede afirmar que la imaginación es el único límite ya que, con tal de que se mantenga cierta coherencia con el aire que ha inspirado el resto de elementos de la boda, cualquier idea es válida. Cierto es que existen modos más originales que otros, entradas más espectaculares que otras y presentaciones ante el altar más elegantes o apasionadas.

Una de las opciones más solicitadas es la de recurrir a coches antiguos, especialmente en el caso de parejas vintage. De ahí que los Seat 600, Minis, Citroën retro o Escarabajos descapotables sean la alternativa por excelencia.  Si les atrae el estilo rural y desenfadado, mejor optar por furgonetas hippies o vehículos más potentes como Jeeps o los Ford T. Para los amantes del  lujo, Rolls Royce, Cadillac o Bentley será lo más acertado y quienes deseen irrumpir en escena al estilo Hollywood no podrán prescindir del efecto que tienen las limusinas blancas….

Los rebeldes, sin embargo, pueden encontrar su fórmula ideal en las motos. Scooters, Vespas o Harleys Davidson son algunas de las posibilidades que se despliegan ante los novios más aventureros. Y si además tienen mucho sentido del humor, ¿por qué descartar una moto con sidecar?.  

Puede que la idea sea evitar  las ruedas y presentarse por otros medios que tampoco sean a pie. Las carrozas, por ejemplo, son ideales para las más románticas que luzcan además vestidos de princesa, y las calesas, más nacionales, para entradas made in Spain. Las apasionadas de la hípica pueden plantearse llegar a galope sobre un caballo aunque no es lo más recomendable si la idea es mantener el vestido y el peinado en su sitio. Bicicletas o tandems, son elecciones perfectas para las novias deportistas (y con vestidos de escaso volumen para evitar incidentes); veleros, zodiacs o taxis acuáticos para las aficionadas al mundo cinematográfico y que se casen cerca del mar; avionetas con mensajes de amor para los que no teman tirar la casa por la ventana; caddies de golf, quads, tractores amarillos….La lista es infinita. Y es que todo vale con tal de que el modo elegido sea seguro y  la novia se sienta cómoda y feliz.

Y vosotras…¿habéis ya pensado en cómo va a ser vuestra entrada triunfal?


Fuentes: bodascondetalle/brides.com/ enfemenino/ 
Imagen: Dreamstime.
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